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¿Cómo guardar alfombras en casa sin que se deformen ni acumulen humedad?

guardar alfombras en casa

Una alfombra bien almacenada se conserva mejor y te facilita la vida en el futuro. Cuando decidas volver a sacarla de nuevo no tendrá marcas, ni manchas, ni olores, no necesitará arreglos ni te provocará dolores de cabeza.

En este post explicamos cómo guardar las alfombras en tu hogar, paso a paso. Te recomendamos las mejores estrategias y técnicas, enumeramos los errores que debes evitar y te damos las claves para conservar el tejido en perfecto estado.

¿Por qué es importante guardar bien las alfombras?

Una alfombra puede deteriorarse tanto cuando está soportando el tránsito diario como cuando pasa tiempo almacenada en malas condiciones. Factores como el polvo, la humedad ambiental, las variaciones de temperatura e, incluso, las presiones mal repartidas al doblarla pueden favorecer la aparición de deformaciones, marcas visibles y curvaturas persistentes, así como acelerar la pérdida en la flexibilidad de las fibras textiles.

  • Por ejemplo, si no guardamos correctamente alfombras grandes o pesadas, éstas pueden deformarse por su propio peso. Y si sumamos que se almacenan en lugares húmedos, el daño se multiplica, porque sus fibras pueden debilitarse o mancharse.

Recuerda que se trata de un elemento textil, fabricado con materiales flexibles, conformado por fibras que pueden responder a la presión, a la humedad y a la temperatura. Por lo tanto, si la alfombra se dobla, se aplasta o se guarda en un entorno inadecuado, sus fibras o base pueden deformarse. 

  • Por ejemplo, al no saber cómo guardar alfombras de pelo largo, pueden quedar marcadas irremediablemente. En las alfombras de tejido plano, la base puede quedar ondulada. Además los ribetes pueden ensuciarse y los flecos (en el borde) enredarse.

Las alfombras suelen retener partículas del ambiente, grasa, arena, pelo, polvo fino… Si se guardan sin preparación, sin una limpieza previa, toda esta contaminación queda encerrada durante meses, lo que puede generar diversos problemas difíciles de eliminar, como olores, humedad leve, polillas, etc.

es importante guardar bien las alfombras

¿Cómo guardar alfombras paso a paso antes de almacenarlas?

Preparar una alfombra para su almacenamiento, para ser conservada durante meses o años, pasa por dejarla limpia, seca, bien protegida y colocada de tal forma que el material mantenga su estructura. A continuación te explicamos cómo guardar las alfombras con métodos prácticos.

Limpieza profunda antes de guardarlas

El primer paso es retirar muebles y despejar el área. Revisa la alfombra con atención, para detectar manchas, hilos sueltos, zonas desgastadas, humedades, etc. Así es posible corregir lo necesario antes de guardarla. 

No todas las alfombras requieren el mismo tratamiento de limpieza, depende del material. 

Entre los métodos más eficaces están: limpieza en seco de alfombras, ideal para las fibras delicadas; la limpieza con vapor, para higienizar en profundidad sin dañar el textil. 

Las alfombras más modernas están fabricadas de una mezcla de poliéster, por lo que normalmente un buen aspirado es suficiente, incluso algunas pueden meterse en la lavadora.

¿Cómo limpiar la alfombra? Lo más importante es eliminar el polvo, los restos orgánicos y la suciedad superficial e intermedia, sin empapar la estructura

  • Aspira bien ambas caras, despacio y con pasadas. Utiliza una aspiradora con sistema de filtración HEPA, para eliminar el polvo fino y ácaros. 

  • ¿Manchas o suciedad incrustada? Trata las manchas de manera individual. Te recomendamos estos productos:

    • Las tradicionales espumas limpiadoras, que encapsulan las partículas de la alfombra para despegarlas y extraerlas fácilmente con la aspiradora.

    • Las limpiadoras de vapor, que penetra la superficie y elimina tanto las manchas visibles como las impurezas más ocultas. 

  • Para limpiar las alfombras de yute, es recomendable evitar mojarlas. Lo más adecuado es aspirar con regularidad y, en caso de manchas, tratar la zona con un paño ligeramente humedecido en agua y jabón neutro, sin empapar el tejido.

  • Para limpiar alfombras de lana o algodón utiliza productos con pH controlado, para evitar que el tejido se apelmace. Evita empapar el tejido, no uses agua caliente, no frotes enérgicamente y no la metas en la lavadora, a menos que el fabricante lo indique.

  • Para limpiar una alfombra grande, con manchas o suciedades antiguas, es recomendable una limpieza profesional.

 Tip opcional: Un potente limpiador en seco es el bicarbonato con sal; quita los malos olores, absorbe la humedad y blanquea los tejidos. Después de aspirar, esparce la mezcla generosamente sobre la alfombra, deja actuar durante varias horas y pasa la aspiradora. 

Secado completo para evitar humedad

Una vez limpia, el secado es un paso esencial. Si la humedad queda atrapada en las fibras de la alfombra no solo se generará mal olor, también puede comenzar a crecer el moho y las manchas. Incluso, algunas costuras o refuerzos de las alfombras pueden deteriorarse o disminuir la textura afelpada del pelo. 

Por lo tanto, el secado es una parte importante de saber cómo guardar una alfombra grande o pequeña. Puede durar entre 24 a 48 horas aprox. Los pasos son lo siguientes:

  • Coloca la alfombra extendida en una superficie plana. Asegúrate de que el lugar tenga excelente ventilación. 

  • Si puedes colocarla al aire libre, elige un día cálido y con brisa, sin exponerla al sol directo ni a fuentes de calor. 

  • Facilita o acelera el secado, mediante:

    • Deshumidificadores domésticos que ayuden a reducir la humedad del aire.

    • Ventiladores indirectos que faciliten la circulación del aire. 

    • Calefactor (sin apuntar directamente a la alfombra), para que controle los niveles de la temperatura. 

Enrollar correctamente sin doblar

Nunca dobles la alfombra, ya que los pliegues pueden provocar arrugas o deformar la urdimbre y el reverso de látex. En su lugar:

  • Enrolla el textil sobre sí mismo, con la superficie del pelo hacia adentro, para proteger sus fibras. Puedes colocarle un tubo rígido de PVC o cartón en el eje central, para evitar que se aplaste.

  • Sujeta el rollo con cintas de algodón o correas de tela, pero sin apretar.

Protegerlas con funda transpirable

Evita cubrir la alfombra con fundas plásticas cerradas, ya que retienen la humedad y favorecen la aparición de moho. Algunas alternativas que puedes usar son: 

  • Sábana de algodón transpirable.

  • Bolsa de tela transpirable TNT (no tejido), repelente al agua, diseñada para almacenar alfombras.

  • Bolsas de almacenamiento con microperforaciones.

Tip opcional: Si la alfombra va a permanecer guardada más de 6 meses, agrega dentro un pequeño desecante de gel de sílice. Revisa el estado del tejido cada cierto tiempo.

¿Cómo guardar alfombras en verano?

Cuando llega la época de calor se suelen retirar algunos elementos decorativos del hogar para aligerar los ambientes de la casa, se guardan algunos tapetes y se extienden las alfombras de verano.

A continuación te damos 4 claves sobre cómo guardar las alfombras en verano. En esta temporada del año el almacenamiento puede salir mal, porque el clima mantiene las condiciones perfectas para la generación de daños, olores e insectos.

Elegir un lugar seco y ventilado

Sean las alfombras infantiles, las de exteriores o la que tienes debajo del comedor, cualquiera de estos tejidos representa una inversión que debes proteger. 

  • Asegúrate de que el espacio de almacenamiento mantenga una temperatura estable y no supere el 60 % de humedad relativa. Los armarios interiores suelen ser mejores que los trasteros cerrados.

Evitar trasteros húmedos o sótanos

Los sótanos y trasteros húmedos son lugares que acumulan condensación y favorecen la aparición de moho y olores persistentes.

Uso de productos antipolillas naturales

Las polillas, principalmente sus larvas, pueden causar grandes estragos en alfombras y tapetes, ya que son capaces de consumir el textil que contiene fibras de origen animal, como la lana, el cachemir o la seda.

¿Cómo guardar alfombras en verano para evitar polillas? Tienes opciones naturales:

  • Dentro del área de almacenamiento, utiliza bolsitas de lavanda seca o romero, o con virutas de cedro o eucalipto. Son eficaces para repeler insectos y además añaden un fresco aroma al entorno. 

  • Sobre la bolsa de almacenamiento o en superficies cercanas puedes aplicar ligeramente aceites esenciales de lavanda o  eucalipto. Nunca viertas aceites sobre la alfombra.

Revisiones periódicas durante los meses de calor

Comprueba el estado de la alfombra por lo menos 1 vez al mes, así puedes detectar a tiempo cualquier signo de daño. Además ventila el espacio de almacenamiento, te ayudará a prevenir la acumulación de humedad.

¿Cómo guardar alfombras grandes sin dañarlas?

Las alfombras a medida y de gran tamaño requieren cuidados especiales al momento de guardarlas. Su peso, el volumen y la tensión de las fibras aumentan el riesgo de pliegues y deformaciones. Para conservar su belleza  y prolongar su vida útil te hacemos las siguientes recomendaciones: 

Enrollado firme con soporte interior

La primera clave de cómo guardar alfombras grandes es enrollar el tejido sobre un soporte cilíndrico para impedir que su propio peso la aplaste. Además te ayuda a manipularla. Puedes utilizar un tubo de cartón o PVC lo suficientemente largo para el enrollado.

Protección de bordes y flecos

Los flecos y bordes son de las zonas más vulnerables de las alfombras, ya que son los que reciben tirones y siempre están rozando la superficie, por lo que suelen deshilacharse prematuramente. 

¿Cómo guardar las alfombras grandes con flecos? Envuelve los flecos de los bordes por separado, con un material limpio que evite que queden tensos, atrapados o doblados en el peso del rollo. Puedes utilizar tiras de tela de algodón o una banda de fieltro, así permites la transpiración. 

Manipulación segura para evitar pliegues

Las alfombras grandes enrolladas no deben arrastrarse ni doblarse durante su manipulación. Siempre los movimientos deben garantizar el mínimo de tensiones en la pieza. Por lo tanto, lo ideal es que, como mínimo, sean 2 personas las encargadas de enrollarla y trasladarla al espacio de almacenamiento.

Almacenamiento en posición horizontal

El almacenamiento vertical puede ser adecuado para los tapetes pequeños o las alfombras planas medianas. Pero ¿cómo guardar las alfombras grandes? Deben almacenarse enrolladas y de forma horizontal, así se elimina el riesgo de deformación de las fibras. 

Por supuesto, deben descansar horizontalmente sobre una superficie estable, sin curvaturas y sin objetos encima. La alfombra enrollada no debe quedar encajada entre muebles ni sometida a presiones laterales.

Errores frecuentes al guardar alfombras en casa

Existen malas decisiones habituales a la hora de guardar las alfombras en la casa. Son estos errores los que pueden provocar el deterioro del textil con el tiempo.

Doblar la alfombra en lugar de enrollarla

Si doblas la alfombra se ejerce una presión excesiva y localizada en la línea de quiebre, lo que deforma el tejido y puede generar arrugas, grietas y desgaste. Cuando la enrollamos, la tensión se distribuye de manera uniforme. 

Guardarla sin limpiar previamente

Las alfombras son tejidos que atrapan constantemente contaminantes del aire, ácaros, pelos de mascotas, polvo, esporas de moho, residuos de comida y otras pequeñas partículas. Además de la humedad del ambiente. 

Toda esta combinación, durante el almacenamiento, puede generar malos olores y el deterioro estructural de las fibras. Si tiene manchas, con el tiempo será prácticamente imposible eliminarlas. Además los restos orgánicos pueden atraer las polillas que destrozarán el tejido en pocos meses 

Utilizar plásticos no transpirables

Puede ser tentador envolver la alfombra en plástico cerrado porque parece proteger más. Pero realmente esto atrapa la humedad interna y crea un ambiente ideal para el moho y los olores.

Consejos para mantener tus alfombras en perfecto estado todo el año

Cada temporada impone desafíos diferentes a las alfombras: el calor seco del verano, el agua o la nieve en invierno… Para prolongar la vida útil de tus alfombras, te dejamos varios consejos clave:

Rotación estacional

Es útil girar tus alfombras. Al iniciar cada estación cambia la posición de tu alfombra para evitar que no se concentren las partículas en una sola zona. O por lo menos mueve los muebles para asegurarte de que no queden estancados durante largos periodos de tiempo en la misma superficie del textil.

Aspirado regular

El aspirado frecuente te ayuda a eliminar la arena, los pelos y la suciedad que se acumulan con el uso diario. Como pauta general, aspirar la alfombra 2 o 3 veces por semana suele ser suficiente para mantenerla en buen estado.

En hogares con mascotas o niños, puede ser recomendable prestar más atención a las zonas de mayor tránsito, como pasillos, entradas o salones, adaptando la frecuencia según el uso.

Limpieza profesional periódica

¿Cuándo es momento de programar una limpieza profesional? Normalmente se realiza una o dos veces al año. Las mejores temporadas son las siguientes:

  • Al iniciar la primavera, después del largo invierno. Es una forma de ofrecer aire fresco en el ambiente del hogar.

  • En otoño, para preparar el hogar para las fiestas navideñas.

  • Al finalizar el verano, para eliminar el polen, la suciedad y otros alérgenos que se acumulan.

Una alfombra bien cuidada dura más y conserva su presencia. Puede seguir transformando los espacios.En Atticgo te ayudamos a descubrir la alfombra que mejor se adapta a tus preferencias. Visita nuestro catálogo digital.

 

 

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