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Cómo quitar el chicle de la alfombra en pocos minutos

Cómo quitar el chicle de la alfombra en pocos minutos

Encontrarse un chicle pegado a la alfombra no es algo excepcional. Puede pasar en un salón, en una habitación infantil o en una zona de paso, y suele generar la misma reacción: preocupación por si la alfombra quedará marcada para siempre.

La realidad es que quitar el chicle de una alfombra es posible, incluso en pocos minutos, siempre que se actúe con calma y se utilice el método adecuado. La clave no está en frotar ni en usar productos agresivos, sino en entender cómo se comporta el chicle y qué tipo de alfombra tienes delante.

En este artículo te explicamos cómo hacerlo paso a paso, qué errores evitar y cómo actuar según el material de la alfombra.

Qué debes tener en cuenta antes de quitar un chicle de la alfombra

Antes de aplicar cualquier método, conviene observar la situación. Un gesto incorrecto puede hacer que el chicle se adhiera más a las fibras o se extienda.

El tipo de alfombra y su material

No todas las alfombras reaccionan igual ante un chicle. Las sintéticas suelen ser más resistentes, mientras que las de fibras naturales requieren un trato más delicado. 

Por eso, antes de actuar, es importante identificar el tipo de alfombra, igual que harías al elegir una alfombra según su material. Este paso te ayudará a aplicar el método más adecuado sin dañar el tejido.

Si el chicle está reciente o ya seco

El estado del chicle también importa.

  • Si está blando, tiende a pegarse más a las fibras.

  • Si está endurecido, se vuelve quebradizo y es más fácil de retirar en bloque.

Este detalle determina si conviene endurecerlo aún más o ablandarlo de forma controlada.

Métodos eficaces para quitar el chicle de la alfombra

Existen varias técnicas seguras que funcionan en la mayoría de los casos. Estas son las más eficaces.

Quitar el chicle de la alfombra con frío

El frío es el método más recomendado porque no altera el tejido. Basta con aplicar hielo envuelto en un paño o una bolsa fría directamente sobre el chicle durante unos minutos.

Cuando el chicle esté completamente duro, se puede retirar con cuidado usando una espátula de plástico o una tarjeta rígida. Es importante hacerlo sin rascar ni tirar de las fibras.

Este método es especialmente eficaz en alfombras de uso diario y en muchas alfombras modernas.

El uso de calor controlado para despegar el chicle

En algunos casos, aplicar calor suave puede ayudar. Se coloca papel absorbente sobre el chicle y se aplica calor moderado para que este se adhiera al papel.

Este sistema requiere más precaución y solo se recomienda en alfombras resistentes y sin pelo. 

En alfombras con fibras delicadas, el calor puede provocar que el chicle se derrita y se adhiera aún más. Si hay dudas sobre el material, es preferible optar por el frío.

Productos domésticos que pueden ayudar

Algunos productos comunes, como pequeñas cantidades de aceite o alcohol específico, pueden ayudar a reducir la adherencia del chicle. Siempre es imprescindible probar primero en una zona poco visible.

Este tipo de actuación es parecida a la que se emplea para eliminar manchas difíciles en alfombras, donde la paciencia y la suavidad también son clave para evitar daños.

Cómo actuar según el tipo de alfombra

Adaptar el método al material es fundamental para evitar daños innecesarios.

Alfombras de fibras sintéticas

Las alfombras de polipropileno o poliéster suelen ser las más resistentes. Admiten bien el método del frío y una limpieza posterior con un paño ligeramente húmedo. Son ideales para zonas de paso y uso intensivo.

Alfombras de fibras naturales

En alfombras de yute, sisal o algodón conviene extremar la precaución. El frío sigue siendo el mejor aliado, pero evitando mojar en exceso la zona una vez retirado el chicle, ya que la humedad puede afectar a las fibras.

Alfombras lavables: una gran ventaja en estos casos

Cuando se trata de alfombras lavables, la limpieza resulta mucho más sencilla. Tras retirar el chicle endurecido, es posible completar el proceso con un lavado siguiendo las indicaciones del fabricante.

Este tipo de alfombras están pensadas para la vida diaria y para imprevistos como este, lo que las convierte en una opción muy práctica para hogares con niños o mascotas.

Cómo limpiar la zona después de quitar el chicle

Una vez eliminado el chicle, puede quedar una ligera marca o sensación pegajosa. En ese caso, basta con pasar un paño ligeramente húmedo con jabón neutro y dejar secar al aire.

Este paso forma parte del mantenimiento habitual y se asemeja a los cuidados recomendados tras la limpieza diaria de alfombras, ya que ayuda a que el tejido recupere su aspecto original.

Errores comunes al intentar quitar chicle de una alfombra

Cuando aparece un chicle pegado en la alfombra, es fácil reaccionar de forma impulsiva. Sin embargo, muchos de los problemas más graves no los causa el chicle en sí, sino la forma en la que intentamos eliminarlo. Estos son los errores más habituales que conviene evitar:

  • Frotar con fuerza desde el primer momento.
    Al frotar, el chicle se calienta y se extiende, penetrando aún más entre las fibras. En lugar de retirarlo, se reparte y se vuelve más difícil de eliminar.

  • Usar productos agresivos sin comprobar el material.
    Disolventes fuertes, quitamanchas universales o productos abrasivos pueden dañar el color, endurecer el tejido o dejar marcas permanentes, especialmente en alfombras de fibras naturales o delicadas.

  • Empapar la alfombra con agua o líquidos.
    El exceso de humedad puede afectar a la base de la alfombra y provocar deformaciones, olores o cercos difíciles de eliminar posteriormente.

  • Rascar con objetos metálicos o afilados.
    Cuchillos, tijeras o espátulas metálicas pueden cortar o levantar las fibras, dejando una zona dañada incluso después de retirar el chicle.

  • No probar antes en una zona poco visible.
    Cualquier producto o método nuevo debería probarse primero en un área discreta. Saltarse este paso puede provocar sorpresas desagradables.

  • Actuar con prisas.
    Intentar resolver el problema rápidamente suele empeorar la situación. Tomarse unos minutos para endurecer el chicle o preparar el método adecuado evita daños innecesarios.

Evitar estos errores es tan importante como aplicar el método correcto. Muchas veces, saber qué no hacer marca la diferencia entre una alfombra intacta y una dañada.

Cuándo conviene recurrir a una limpieza profesional

Si el chicle lleva mucho tiempo adherido, si la alfombra es especialmente delicada o si la zona afectada es grande, puede ser recomendable recurrir a una limpieza profesional. En algunos casos, insistir demasiado en casa puede acabar dañando el tejido.

Situaciones como esta ponen de manifiesto la importancia de contar con alfombras pensadas para el uso real del hogar. Modelos resistentes, fáciles de limpiar y adaptados a la vida diaria hacen que imprevistos como un chicle pegado no se conviertan en un problema mayor.

 

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